Capítulo 9: Pero…¿Qué?

El enfoque de Lola 0 Comentarios

A duermevela noto como alguien me llama suavemente. La verdad es que estoy durmiendo muy a gusto, la cama es cómoda, la sabanas son suaves y el pijama…espera ¿el pijama? ¡Si no estoy vestida!

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Sorprendida abro los ojos de golpe y la situación no mejora cuando encuentro el rostro risueño de David.

-¿Qué ha pasado?¿Dónde estamos?¿Te has aprovechado de mi?

Mi batería de preguntas hace que explote su risa. Es una carcajada limpia cargada de buen humor que solo consigue desconcertarme más todavía. Vale no ha pasado nada, sino no se reiría de ese modo. Pero, ¿por qué se ríe de mi? Debería explicarme donde estamos y ahí está riéndose como un chiquillo. La verdad es que esta muy guapo cuando se ríe, le aparecen unas pequeñas patas de gallo en los ojos que le hacen bastante adorable. Pero bueno, ¿qué estoy haciendo?

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Tapándome como puedo me levanto de la cama. Mientras intento ponerme de pie sin enseñar nada tropiezo haciendo que las carcajadas aumenten todavía más. Mi humor empeora a medida que el de David aumenta.

-¿Mi ropa?

-Allí-señala sin poder aguantar la risa ante mi enfado.

De un tiró descuelgo el vestido de un perchero de pie. No se donde estamos pero necesito salir de allí al galope. Bueno, con que sea todo lo rápido que la sabana que arrastro me permita, me sobra.

Antes de salir en busca del baño, busco desesperada una puerta dentro de la habitación donde pueda estar. El cuarto tiene aspecto juvenil, parece el típico cuarto que abandonas en casa de tus padres y al que vuelve cada navidad. A saber en casa de quien estamos…

-Al salir, la siguiente puerta a la derecha.

-Y tú, ¿cómo lo sabes?

-Porque es mi casa.

-Si, claro, y en la puerta tengo aparcado el Ferrari. ¿Tú piensas que soy tonta o qué?

Y sin esperar a que conteste salgo molesta en busca del baño.

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Al entrar en el aseo me doy cuenta de que es una casa a la que le falta vida. Aunque está todo limpio, los estantes de la ducha están vacíos y no hay toallas en ningún cajón. Me miro en el espejo. ¡Menudas pintas!

Llevo el pelo revuelto modo león y el lápiz de ojos dio paso a un manchurrón, no me extraña que David se ría.

Como puedo me recojo el pelo en una coleta mientras oigo que tocan a la puerta ¿qué quiere ahora?

-Lola, te dejo una toalla en la puerta, date prisa que tienes que ir a trabajar.

«Ostras, ¡el trabajo!»pienso colocándome el vestido.

Sin pensar en nada más cojo la toalla que me ha dejado en la puerta, me seco la cara y vuelvo a la habitación.

-¿Qué hora es?

-Tranquila, hay tiempo de sobra. Son las ocho.

-¿Las ocho? ¡Me tengo que duchar! Hoy no llego, hoy no llego.

Refunfuñando sigo a David a hasta la calle sin pensar en nada más. No puedo llegar tarde al trabajo, este mes no me viene bien que me suspendan dos días de empleo y sueldo. Sí, como leéis, mi empresa tiene como política contar los retrasos como una falta grave y te castiga por ello. Lo veo muy injusto, cualquiera se puede dormir un día y más con las horas extras que nos hacen hacer.

En cuanto me monto en el taxi, le doy al conductor la dirección del hotel.

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David protesta porque no quiere ir a recoger su moto y le ladro que la recoja luego. Necesito llegar con tiempo al hotel para darme una ducha y cambiarme. Agradezco el momento en que se me ocurrió dejar una muda limpia de reserva en la taquilla. Si me penalizan no podré pagar la matrícula del curso de fotografía que quiero hacer. Y llevo demasiado tiempo esperando para hacer ese curso.

A las ocho y media el taxi se para en la puerta de empleados. Antes de bajar me doy cuenta de que no se que hacíamos en esa casa, ni que pasó anoche.

-David, creo que me debes una explicación.

Me mira con seriedad ante el tono de mi pregunta.

-Pero tengo mucha prisa, ¿te importa si quedamos luego?

«Soy una egoísta insensible»pienso mientras espero una respuesta.

-Claro, además si vas a trabajar quiero bajar a verlo.

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Antes de bajar le echo una mirada que enterraría a cualquiera. Pero en su caso, solo hace aumentar las carcajada. ¿Está muy risueño o me parece a mí? Este chico es toda una incógnita para mí, solo espero que no sea un psicópata.

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